COMPORTAMIENTO. Solitario, comienza su actividad al atardecer; nocturno, se posa en ramas de árboles que confunden su silueta con ellas, trata de pasar oculto la mayor parte del tiempo. Su vuelo es lento, pausado y silencioso. Su grito es gutural y profundo.
HÁBITAT. Muy variado, los lugares que más le gustan son bosques antiguos, tranquilos y sin movimiento de gente, pero se lo puede ver en zonas abiertas con montes aislados, pastizales serranos o en llanuras.
ALIMENTACIÓN. Roedores y a veces aves y otras presas que captura con sus garras en vuelos silenciosos. Los laterales de cada pluma del ala son deflecados y esto le permite atravesar el aire más suavemente sin producir ruidos. Esta característica la poseen todas las lechuzas y los búhos para no ser advertidos al volar.
NIDO. Nidifica en huecos de árboles, grutas, en el suelo o sobre nidos abandonados de otras aves como también sobre los de cotorra en actividad. No se preocupa demasiado por la construcción y por colocar materiales, pone 2 huevos blancos sobre la superficie tal cual la ha encontrado. La hembra es quien incuba los huevos por unos 35 días; mientras, el macho la alimenta. Los pichones permanecen en el nido 2 meses, hasta que aprenden a volar.
SITUACIÓN. Raro. Sus poblaciones son estables; no presenta riesgo de conservación.
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